Constelaciones FamiliaresUna nueva mirada puede abrir nuevas posibilidades.
Nuestra historia familiar forma parte de quienes somos y puede influir en nuestra manera de vincularnos, amar, elegir y caminar por la vida.
Las Constelaciones Familiares nos permiten ampliar la mirada, comprender dinámicas y patrones que quizá antes no podíamos ver y encontrar una nueva forma de relacionarnos con nuestra historia.
Presencial en Miraflores, Lima · Online
¿QUÉ PUEDES CONSTELAR?
Aquello que hoy quieras comprender, ordenar o transformar en tu vida.
Pareja y relaciones
Patrones que se repiten, separaciones, dificultad para vincularte o abrirte a una relación.
Familia
La relación con mamá, papá, hermanos, hijos o dinámicas familiares que siguen teniendo un lugar importante en tu vida.
Pérdidas y momentos de cambio
Duelos, separaciones, cierres de ciclos o etapas que necesitan encontrar un nuevo lugar.
Trabajo, propósito y decisiones
Dificultades profesionales, emprendimientos, dinero, decisiones importantes o momentos de transición.
A veces llegamos con un tema muy claro.
Otras veces, simplemente sabemos que hay algo que queremos mirar diferente.
¿QUÉ ES UNA CONSTELACIÓN FAMILIAR?
Una herramienta terapéutica. Una mirada sistémica. Una filosofía de vida.
Las Constelaciones Familiares, desarrolladas por Bert Hellinger, integran principios de la mirada sistémica con influencias del psicoanálisis, la Gestalt y otras corrientes terapéuticas para explorar los vínculos profundos que nos unen a nuestra familia y a las generaciones que nos precedieron.
Parten de una comprensión esencial: pertenecemos a un sistema y, por amor, podemos permanecer vinculados a historias, emociones y destinos que comenzaron mucho antes que nosotros.
Hellinger observó que el amor por sí solo no siempre es suficiente. Para que el amor pueda fluir necesita orden.
A esto llamó los Órdenes del Amor: reconocer que todos tienen derecho a pertenecer, respetar el lugar de quienes llegaron antes y buscar equilibrio entre el dar y el recibir.
Constelar nos invita a ampliar la mirada, reconocer aquello que es y devolver a cada persona y a cada historia su lugar.
Porque cuando dejamos de luchar con el pasado y podemos tomar la vida tal como nos ha sido dada, algo cambia: podemos dejar de vivir mirando hacia atrás y comenzar a ocupar nuestro propio lugar.
Todo pertenece.Todo tiene un lugar.Y cuando hay orden, el amor puede fluir."Su atención al detalle y compromiso con la calidad realmente destacaron. Ya los recomendamos a otras personas".
—Cliente anterior